jueves, enero 19, 2006

Manifiesto

Antes que nada, aprovecharé este espacio incierto para hacer una declaración de compromiso conmigo mismo, que a la vez es de conocimiento público. Es un manifiesto. Una enunciación que intentaré cumplir sin estar seguro de sus garantías.

- No hay matrícula en ningún movimiento.

Pese a la certeza de que serán acogidas numerosas ideas expuestas por otros, proclamo la independencia total frente a ellas, fragmentariamente o en su conjunto. Ratifico el derecho (he tratado de recordar a quién se lo oí postular como otro de los Derechos Humanos) de contradecirme.

Quiero decir que no hay obediencia debida. Solo respondo ante mi criterio. Me libero de la sujeción a los poderes eclesiásticos, estatales, militares, civiles o académicos que contravengan los de mi propio sentido común.

Estos serán acordes a los de un buen ciudadano, un buen miembro de familia, a los de un hombre justo.

Exijo mi derecho al error. Concedo merced al vencido. Venga, apreciado lector, polemicemos.

0 Comentarios:

Publicar un comentario en la entrada

Enlaces a esta nota:

Crear un enlace

<< Inicio