Manifiesto
- No hay matrícula en ningún movimiento.
Pese a la certeza de que serán acogidas numerosas ideas expuestas por otros, proclamo la independencia total frente a ellas, fragmentariamente o en su conjunto. Ratifico el derecho (he tratado de recordar a quién se lo oí postular como otro de los Derechos Humanos) de contradecirme.
Quiero decir que no hay obediencia debida. Solo respondo ante mi criterio. Me libero de la sujeción a los poderes eclesiásticos, estatales, militares, civiles o académicos que contravengan los de mi propio sentido común.
Estos serán acordes a los de un buen ciudadano, un buen miembro de familia, a los de un hombre justo.
Exijo mi derecho al error. Concedo merced al vencido. Venga, apreciado lector, polemicemos.

0 Comentarios:
Publicar un comentario en la entrada
Enlaces a esta nota:
Crear un enlace
<< Inicio